
Ahora el tren ha comenzado a marchar, luego de dos años de problemas por fin El Hobbit se mueve hacia adelante, pero no sin muchas dudas, ésta ves por parte de Ian McKellen, quien interpreta a Gandalf, y que su edad lo coloca en una posición frágil. Hace dos días escribió en su blog y dejó plasmada varias dudas y certezas sobre su papel en el Hobbit:
“Lo único que tengo que decidir es qué hacer con el tiempo que se me ha dado. Ya tengo 71 años y pienso: a mi edad¿ qué accidente puede esperarme a la vuelta de la esquina?. Por más de un año, he estado arreglando y luchando contra mi compromiso profesional al rededor de la posibilidad de que los films de El Hobbit se pongan en movimiento.
Mientras mi agente negociaba con Warner, yo seguía preguntándome si Gandalf era el papel que quería volver a iterpretar, más que cualquier nuevo papel. Las secuelas no están obligadas a ser interpretadas por los actores originales. ¿Podría dejar partir a Gandalf? ¿a alguien le importaría?, de todas formas ¿a alguien le importó que Michael Gambon no fuera el primer Dumbledore en Harry Potter?”.
Muy interesante catarsis la de McKellen, a pesar de ello, ya ha firmado el tan ansiado contrato que lo ata al Hobbit por dos años.